
Un año más, y como cada mes de octubre, nos toca cambiar la hora y sumergirnos en el horario de invierno, una práctica que se realiza para ahorrar energía y aprovechar más las horas de sol.
Como viene siendo habitual, el cambio se hará en la madrugada del sábado 29 al domingo 30. Habrá que atrasar el reloj de las 03:00 a las 02:00 de la mañana, con lo cual ¡¡¡dormiremos una hora más!!!
Ojo, que eso no significa que nos levantemos más descansados. Según los expertos sanitarios, el cambio de hora influye en la secreción de la melatonina, que es la hormona que induce al sueño, haciendo que nos sintamos más cansados. Pero, ¡sin miedo! Porque pasados tres días, habremos asimilado el nuevo horario.