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¿Cuáles son las principales causas de los siniestros de tráfico laborales?

¿Sabías que el 70% de los siniestros de tráfico se producen al ir y al volver del trabajo? Se dice pronto, pero según los datos de la Dirección General de Tráfico (DGT) y del Instituto Nacional de Seguridad y Salud en el Trabajo (INSST), de los prácticamente 100.000 siniestros con víctimas (leves, graves y mortales) que se producen cada año, 70.000 son en desplazamientos in itinere, es decir, durante los trayectos ida y vuelta al trabajo.

La mayoría de estos siniestros (64%) se producen en los trayectos de ida. El lunes es el día de la semana en el que más siniestros in itinere hay (21%), decreciendo el número conforme avanza la semana. Y las horas en las que más siniestros se concentran es entre las 7 y 9 de la mañana y entre las 14 y las 15 horas. A nivel nacional, son 196 siniestros viales laborales con baja cada día.

¿Cuáles son las principales causas de estos siniestros de tráfico? Según la DGT, el factor humano, es decir, las personas, tiene una implicación entre el 70 y el 90% en estos siniestros, muy superior a la implicación de vía y entorno (10-35%), y del vehículo (4 y 14%). Por orden de importancia, estos son los principales riesgos a los que nos exponemos:

 

EXCESO DE CONFIANZA EN LA CONDUCCIÓN:

La experiencia al volante, junto con los trayectos rutinarios que se suelen realizar de casa al trabajo y del trabajo a casa, hacen que la persona que conduce se confíe demasiado en sus habilidades al volante, exponiéndose a situaciones que pueden derivar en un siniestro de tráfico. En seguridad vial, esta situación se conoce como “conducción subconsciente”. Aunque siempre realices los mismos trayectos, nunca te confíes. Algo o alguien puede darte un buen susto.

SABÍAS QUE… La conducción subconsciente favorece que la atención se focalice en acciones externas a la conducción, pudiendo generar distracciones o infracciones involuntarias como el exceso de velocidad, sin que haya verdadera voluntad de cometer esos errores.

 

 

PRISAS:

La mayoría de los días nos movemos con prisas. Esta conducta generalizada se manifiesta también en los desplazamientos y en la conducción. Las prisas al volante se traducen en estrés, ansiedad y agresividad, con frenazos, cambios bruscos de carril, acelerones, velocidad excesiva… La mayoría de las personas justifican estos comportamientos en la necesidad de llegar antes, cuando “nunca va más rápido el que más corre”.

SABÍAS QUE… la diferencia en tiempo de circular a 100 km/h en lugar de a 110 km/h en una distancia de 10 km es de tan solo 30 segundos.

 

 

DISTRACCIONES:

Son muchas las distracciones que se pueden producir mientras conducimos, desde factores externos al conductor como por ejemplo la concentración de señales de la vía que dificultan su seguimiento, a factores internos al conductor, como son los propios pensamientos o el uso de dispositivos. El elemento distractor por antonomasia es el móvil. Si no estás atento a lo que ocurre en la carretera, puedes tener un serio disgusto…

SABÍAS QUE… al marcar o buscar un número de teléfono a 120 km/h, recorremos sin ver la carretera 429 metros, que es el equivalente a 4 campos de fútbol.

 

 

NO USAR EL CINTURÓN DE SEGURIDAD:

Resulta chocante que, a día de hoy, haya todavía haya personas que no usen el cinturón de seguridad. Pero según los datos de la propia DGT, casi el 20% de las víctimas mortales de tráfico no lo llevaban puesto en el momento del siniestro. El no uso del cinturón es muy frecuente en los trayectos cortos y, sobre todo, en los asientos traseros. Conviene no olvidar que el cinturón es el sistema de seguridad que más vidas ha salvado. Además, es un sistema imprescindible para el correcto funcionamiento del airbag. Para que sea efectivo debes abrocharlo correctamente, ceñido al cuerpo, y evitar llevar ropa holgada como abrigos.

SABÍAS QUE… los conductores y pasajeros que no llevan puesto el cinturón de seguridad en ciudad, tienen siete veces más probabilidades de morir que los que los llevan.

 

 

DENSIDAD DEL TRÁFICO:

La alta densidad de tráfico hace que sea más difícil mantener la velocidad deseada, y requiere realizar mayor número de maniobras, produciendo una conducción más incómoda. Además, suele generar retenciones y atascos, produciendo nervios y ansiedad, y mayor cansancio en la conducción. En estas circunstancias, el único consejo posible es aceptar la situación y mantener la calma. No cometas imprudencias y piensa que todos quieren llegar a su destino igual de rápido que tú.

SABÍAS QUE… en ciudades como Madrid, se emplean de media más de 39 horas al año en atascos.

 

 

CONDICIONES METEOROLÓGICAS:

Algunas situaciones meteorológicas pueden interferir en la conducción, haciéndola más compleja, y aumentando la exposición al riesgo. La lluvia, niebla, nieve, hielo, viento o el calor, hacen necesario que seas más consciente al volante para que puedas anticiparte a posibles acontecimientos que puedan suceder.

SABÍAS QUE… con lluvia es importante aumentar la distancia de seguridad para evitar alcances. Con la lluvia se pierde adherencia y aumenta considerablemente la distancia de frenado.

 

 

 

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