
En apenas dos días, Reus y Tarragona han encadenado cuatro cumpleaños. Edu (18) en 060 y Jean (38), Carla (25) y Antonio (35) en 096.
Podría ser casualidad. O podría no serlo tanto. Porque cumplir años los cumple cualquiera. Lo difícil es que alguien decida que eso importa.
En Tarragona, Edu alcanza la mayoría de edad. Pero no solo la legal. También la de quien ya forma parte de un oficio, de un equipo, de una manera de hacer. Y eso se celebra.


En Reus, distintas edades, distintos momentos vitales… Y el mismo gesto: parar, juntarse y reconocer. También eso se decide.

Porque sí, esto va de tartas. Pero en realidad va de otra cosa. Va de entender que los equipos se construyen con objetivos y con atención. Con alguien que está pendiente. Que observa. Que no deja pasar lo importante aunque parezca pequeño. En este caso, con nombre y apellidos: Carmen Tortajada.
Sin grandes gestos. Sin necesidad de explicarlo. Pero haciendo que pase.
Porque hay culturas que se comunican y hay culturas que se notan.
Felicidades a todos. Y gracias a quienes hacen que trabajar en equipo signifique, exactamente, esto.