
Hace una semana en el centro Feu Vert Móstoles (003) tuvimos la oportunidad de cambiarle los neumáticos a un Jaguar. Ver el emblema nos recordó a cuando se podía reconocer fácilmente y desde lejos a los coches debido a la estatuilla en el capó del jaguar saltando. A pesar de que ya no se permite tener la figura del animal por seguridad, se puede comprar la misma en su versión original -lo cual es bastante complicado de conseguir-, o en su versión más barata mediante webs como Amazon o eBay.
El artista Frederick Gordon Crosby fue quien esculpió la conocida estatuilla, que se empezó a utilizar en 1938. Esta transmitía la agilidad, fuerza y velocidad que caracteriza aún a día de hoy a los coches de la marca.
Gordon Crosby fue un ilustrador de la automoción que trabajó para la revista Autocar prácticamente toda su vida. No tuvo una formación como artista, pero a pesar de ello comenzó su carrera como diseñador en la Daimler Motor Company. Gordon Crosby fue conocido por sus cuadros de las carreras de coches más famosas: Las 24 Horas de Le Mans, el Rally de Monte Carlo y el Rally Alpino.
A lo largo de los años, el artista consiguió ensalzar los coches y reflejar el ambiente de dinero y excesos que se respiraba en las carreras. Durante la Segunda Guerra Mundial, Crosby pintó algunas de sus mejores obras. En la actualidad algunos de sus cuadros cuestan entre 11.000 y 13.000 euros.
Los jaguares se dejaron de utilizar en los capós de los coches debido a las normas de seguridad y prevención de daños a los peatones. Entonces fue cuando se pasó a emplear el emblema actual: el jaguar rugiendo sobre un fondo rojo y plateado.