
Todos tenían sus maletas preparadas para volver a sus respectivos hogares pero… no podían irse de Huelva sin hacer antes una parada en la ermita del Rocío. Con una pequeña visita para conocer este lugar tan emblemático, su encantador pueblo y las impresionantes marismas, tuvieron un cierre perfecto de un viaje lleno de risas y anécdotas que contar ????
¡Gracias Alex, Federico y Lola por organizar estos planazos!