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TAN FÁCIL COMO METER LOS PIES EN UN BARREÑO
Suena poco glamuroso, efectivamente. De ser el “Hola”, hubiésemos escrito algo así
como “¿Piernas cansadas por el calor? Aquí tienes el remedio definitivo”. Y es que
simplemente sumergir los pies hasta los tobillos en agua fría es uno de los métodos
más efectivos para refrescarnos cuando hace mucho calor, al tiempo que aliviamos
toda la tensión diaria y mejoramos los problemas cotidianos de esta zona.
Un baño de pies con agua fría tiene un efecto refrescante sobre todo el organismo sin
que se produzca choque térmico. Si además, le añadimos sal al agua, el efecto
exfoliante y antiséptico de la misma será muy beneficioso para prevenir y aliviar la
mayoría de los problemas asociados a esta zona, que en verano suelen empeorar
consecuencia del sudor.En lugar de sal, al agua se le puede añadir manzanilla (opción idónea para los que
sufráis de durezas y/o callos) o unas gotas de vuestro aceite esencial favorito. Lo
fundamental es no prolongar el baño más de 15 minutos, secar muy bien después e
hidratar, por último, con una crema específica.
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Maite Cañamares
@maitecanamares
